jueves, 22 de diciembre de 2011

Post 20-N

Un mes después de las elecciones y con la atención centrada en la consitución del nuevo gobierno, hago mi reflexión sobre las elecciones del 20-N.


Siete millones de personas han respaldado al PSOE. Siendo éste un mal resultado electoral, no podemos olvidar que una parte importante de la sociedad española ha confiado en el proyecto socialista. El PSOE ha perdido cuatro millones de votos que no han ido a parar en su integridad al PP: España no es un país que se haya escorado hacia la derecha. Más bien al contrario a tenor de la multitud de movimientos sociales que han surgido durante el 2011 o el importante incremento de votos y escaños que ha experimentado IU.

Nuestra tarea como socialistas es la de desarrollar políticas de izquierda que nos permitan recuperar ese electorado, fundamentalmente progresista, que ha dejado de confiar en nosotros. Podemos identificar la aplicación de políticas ajenas al ideario socialdemócrata como motivo fundamental de esta desafección. Poltícas ajenas a la voluntad del Gobierno socialista, cierto, pero puestas en acción por el mismo. La concepción de un nuevo proyecto progresista constituye el primer reto para afrontar el futuro. Políticas ciudadanas, pero también económicas. Fundamentalmente económicas, que afecten a la distribución de recursos y muy especialmente a los ingresos del Estado.

Este objetivo no se puede acometer en solitario. Para ello, es necesario que la mayoría política de Europa sea socialista. Las limitaciones de un gobierno de izquierdas en una Europa conservadora se han puesto de manifiesto durante el último año. La solución a la crisis va a venir de Europa. Por ello hemos de lograr que la UE tenga una clara sensibilidad social.

El modelo de partido es otra tarea a acometer. se nos ha pedido insistintemente más democracia, dentro y fuera del partido. La reformulación del concepto de partido de masas es más necesaria que nunca. A través de una interacción fluida con los agentes sociales y los miembros de la sociedad civil podemos lograr generar dinámicas mutuamente beneficiosas. Las Casas del Pueblo deben abrir sus puertas, ser lugar de cultura y debate, constituirse en punto neurálgico de cada municipio. Esto requiere estar dispuesto a escuchar la crítica constructive y defender y explicar nuestras posturas ante la ciudadanía.

La apertura no significa que se deba devaluar el concepto de afiliado. Son ellos -somos nosotros- los que conformamos el partido. Y son los afiliados los que deben tomar las decisiones. Para ello; arquitectura institucional y disciplina.

La responsabilidad del gobernante comporta en ocasiones la imposibilidad de tomar las decisiones políticas que se consideran adecuadas en base a consideraciones de interés público o electorales. Actualmente la cuota del poder del PSOE es reducida. Es el momento pues de ser ambiciosos y lanzar un proyecyo que dé como resultado un partido más grande, más fuerte y con mayor implantación social. Estas son las premisas que nos permitirán ganar el futuro, las elecciones que se avecinan y construir una sociedad más justa.

Por último, quiero hacer público mi agradecimiento al compañero Secretario General del PSOE. Tras ocho años recibiendo críticas y ataques, la inmensa mayoría de ellos injustos y sin fundamento, quiero manifiesto mi reconocimiento por su labor al frente del partido y del ejecutivo. Por ser un gran Secretario General y Presidente del Gobierno, por hacer un país mejor y por habernos descubierto que otro mundo es posible. Gracias Presidente, gracias José Luis.  










sábado, 19 de noviembre de 2011

¡Yo no me resigno!

Entiendo perfectamente el abatimiento. No soy ajeno al pesimismo. Está mas que justificada la falta de confianza. Nos encontramos ante la crisis económica más grave que azota el mundo desde hace ochenta años. La tasa de paro en España es inasumible para un país. A mayor abundamiento, la tasa de paro juvenil es directamente avergonzante y negatoria de futuro para toda una generación de jóvenes.

Aparte de la difícil situación económica, la crisis política es muy considerable. Las decisiones parecen ser tomadas por los mercados de deuda. O cuanto menos los gobernantes europeos parecen gobernar a su dictado con el único objetivo de aplacar su insaciable sed de recortes. Gobernar, cuando no ser directamente expulsados del poder y sustituidos por gobiernos tecnocráticos, necesarios tal vez, pero de dudosa legitimidad.

Las vergüenzas de la Unión Europea han quedado al descubierto. El díptico asimétrico que desde 1992 constituye la Unión económica y monetaria ha demostrado ser insuficiente, precisamente por su asimetría. En este ámbito concreto, los cambios tendrán que ser de fondo y a largo plazo. Partiendo de una armonización de la política fiscal y una coordinación económica real que permita a los miembros de la zona euro avanzar con un mismo paso en el crecimiento económico. La responsabilidad de compartir moneda supone unos compromisos que no deben ser obviados, por nadie. Y todos los Estados Miembros deben poner de su parte para asegurarse de que ninguno pone en riesgo a los demás, pero asimismo que ninguno se queda atrás y que la solidaridad europea es efectiva y no una mera declaración programática. 

Nunca nos han regalado nada. Todo lo hemos conseguido con nuestro trabajo y esfuerzo. Nada de lo que ahora disfrutamos nos fue otorgado graciosamente. Hay que pelear, luchar, trabajar, esforzarse. Levantar la cabeza una vez más y decirnos: ¡No podrán con nosotros! ¡No nos doblegarán! Seguimos creyendo que un mundo mejor es posible. Un mundo con ciudadanos iguales, libres y conscientes y con el sustento mínimo que garantice su dignidad. No podemos dejarnos tumbar. Aún hay mucho que hacer. Hoy, han muerto 21.000 niños en el mundo.

Cuando esta crisis pase, porque pasará, quiero tener el recuerdo de que peleé, de que intenté hacer algo. O aunque no lograra nada, aunque desde mi acomodada posición lanzara un fútil grito al aire, quiero tener el vago recuerdo de una posición ante las circunstancias, una actitud proactiva ante la indignación que sentía.

No es el momento de dar un paso atrás. Es ahora cuando hay que avanzar, que seguir reivindicando que estamos convencidos de que las cosas se pueden hacer de otro modo y que esto jamás debería haber ocurrido. Nuestras reivindicaciones siguen siendo más necesarias que nunca. Es el momento de los valientes. Es el momento de los que no se resignan.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Je dirais même plus

Estando en Bruselas, cómo no ir a ver la película de Tintin. Patria de Hergé, niño mimado de Bruselas, calles y plazas recorridas sobre el papel que nos recuerdan que la ciudad existía antes de la creación de la Unión Europea. Después de los comics y las películas de dibujos animados llega la película que de la mano de Spielberg y Jackson debería hacer descubrir al público estadounidense el más célebre reportero europeo. Tintin ha tenido poca fortuna al otro lado del charco (no más que Astérix, en cualquier caso) y las cifras de recaudación demuestran que el hijo adoptivo de Hergé sigue teniendo más tirón en casa que fuera. No es objeto de esta entrada alnalizar la tintinología (hacen falta varios libros para ello) sino dar mis impresiones de la peli.

Una de las inquietudes que más preocupaban a los tintinólogos de pro era cómo se transformaría la línea clara (la sacrosanta línea clara) a las tres dimensiones. El efecto está conseguido y si bien es cierto que no hay línea clara, porque no puede haberla, la película respeta bastante bien el espíritu de la tira cómica. A modo de guiño inicial y para aplacar a los más puristas, el film comienza con Hergé dibujando a Tintin y mostrando - ahora sí - la imagen clásica del mechón.

La película mezcla El cangrejo de las pinzas de oro, El tesoro de Rackham el Rojo y El secreto del Unicornio. Bueno, realmente es una mezcla de las dos primeras porque el secreto del Unicornio apenas sale el final. A mi no me desagradó la manera de hacerlo. Entramaron ambas historias con habilidad y si bien resultaba un poco estraño el resultado creo que desde el punto de vista cinematográfico no se puede criticar excesivamente.

La figura de Shakarine varía enormemente respecto de la obra original. Cierto es que nunca le tuvimos demasiado aprecio y su presencia siempre causó desasosiego, pero aprovechar su supuesta vinculación geneológica con Rackham el Rojo para convertirlo en el malo absoluto de la película estira mucho las presunciones. Cada cual que juzgue si se excedieron al escribir el guión.

La banda sonora me gustó. Eché de menos los acordes de la sintonía de dibujos animados, que por derecho propio se ha convertido en el himno de Tintin pero creo que la de la película se ajusta bastante bien al carácter aventurero de la historia. Como nota negativa, la excesiva espectacularidad de la batalla naval entre el Unicornio y el barco pirata, que nos acerca peligrosamente a la estética de Piratas del Caribe que debe ser en todo momento evitada.

Me lo pasé muy bien. Esa es la conclusión pasé una tarde muy divertida en el cine y recordé viejos recuerdos. Creo que no se puede pedir mucho más a una pelicula.  

jueves, 22 de septiembre de 2011

Lugn,

es posiblemente la mejor manera de describir estos dos meses en Estrasburgo que acabaron ayer.

Uno de los premios tras la victoria del Concours Cassin era unas prácticas en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Este tribunal, dependiente del Consejo de Europa (distinto de la Unión Europea) es el último garante de los derechos de los ciudadanos europeos. Con jurisdicción desde Irlanda hasta Rusia, desde Malta hasta Finalndia, ochocientos millones de europeos pueden dirigirse a este tribunal cuando consideran que sus derechos fundamentales han sido violados.

Situado a la orilla del Ill, el río de Estrasburgo, rodeado de canales y muy cerca del Rin caminar desde casa hasta el trabajo cada día era un regalo para la vista.

El trabajo en el tribunal ha sido muy interesante. He tenido la oportunidad de trabajar con la división española, dando trámite a las demandas que se dirigen contra España. La mayoría de ellas son rechazadas por falta de cumplimiento de los requisitos exigidos para interponer un recurso en el tribunal. No obstante algunas de ellas si que siguen adelante. Aparte de trabajar con los expedientes y familiarizarme con la práctica del tribunal y el Derecho del Convenio Europeo de Derechos Humanos he tenido oportunidad de asistir a vistas, reuniones y otros actos procesales del tribunal. Hoy mismo se celebra la vista del célebre caso Georgia contra Rusia por la invasión que tuvo lugar en 2008.

Yo trabajaba junto al resto de los becarios, aunque cada uno trabajaba para una división diferente. El buen rollo y la amistad que al final hemos forjado son de los recuerdos más agradables que me llevaré de Estrasburgo.

Siendo la ciudad otro de los elementos que han hecho que esta estancia haya sido tan agradable. La ciudad, preciosa, desde el punto de vista arquitectónico, pero tambien muy agradable para vivir. Una ciudad tranquila, sin agobios, por la que da gusto pasear y que se se halla enclavada en una región que ofrece tanto para ver como es Alsacia.

El siguiente paso es Bruselas, donde me espera la comunidad del Colegio de Europa. Tengo muchas ganas de ir, pero estoy convencido de que echaré de menos estos calmados meses en Estrasburgo.



lunes, 12 de septiembre de 2011

Vive le samedi!

Todos los sábados tendrían que ser así, o por lo menos parecérse bastante. Levantarse tranquilamente y dirigirse al balcón. Al tiempo que la luz que entra por las rendijas de la persiana te deslumbra y obliga a mirar hacia otro lado, la alegría y optimismo de un sábado soleado te recorre de arriba a abajo. Desperezarse un poquito más y desayunar en la cama, ¡qué hoy si se puede! Una ducha tonificante y mochila a la espalda empiezo a recorrer el río que lleva desde mi casa al centro de Estrasburgo. Los patos y barcos surcan el agua mientras paseo y me entran ganas de sentarme en la orilla ajardinada para no levantarme en todo el día. Se recorta la silueta de la catedral mientras avanzo hacia Place Gutemberg. El sábado, en Estrasburgo hay mercado de productores, rastro y mercado de libro de ocasión. Primero los libros, que suelen pesar menos.

Uno de mis pequeños vicios confesables es la íntima satisfacción que experimento cada vez que encuentro un libro deseado en uno de esos puestos callejeros. En este caso encontré los dos tomos de las Histories inédites du Petit Nicolas. Yo desconocía la existencia de estos libros, pero sólo la idea de tener nuevas historias del gamberro de Nicolas y su panda ya me alegró el día. Seguro que al final acabo leyéndome una cada noche antes de ir a la cama y si el día ha sido complicado, dos. 

Alimentada el alma, hay que pensar en el cuerpo y ningún sitio mejor que el mercado de productores situado al lado del río. Bueno, bonito y barato. Para qué pedir más. Tomates que saben a tomate, pan de horno de leña, queso casero. Vamos, que cargo la bolsa para la semana entera por cuatro duros y con la seguridad de comprar calidad. Con la satisfacción del deber hecho, vuelta para casa, que Lorenzo empieza a apretar. Tranquilamente se guarda la compra y con mucho cariño se empieza a hacer la comida. Ya que hemos comprado muchas cosas seamos un poco creativos: ternera con setas a la cerveza. y después de comer bien y con el calorcito una siestita que no nos va a venir nada mal. Tarde de paseo y lectura en l'Orangerie, el precioso jardín de Estrasburgo, situado entre mi casa y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Hay días que dan ganas de repetir y este sábado fue uno de ellos. Vive le samedi!

 

jueves, 25 de agosto de 2011

No bajemos el puente levadizo

La Constitución Española de 1978, contrariamente a lo que la mayoría de la gente piensa ha sido modificada. En 1992 la Constitución se adaptó al Tratado de Maasticht. Este tratado internacional, que creaba la Unión Europea, preveía que los ciudadanos europeos empadronados en otro Estado miembro pudieran votar y ser votados en las elecciones municipales. La Constitución, de acuerdo con la redacción de 1978, permitía a los ciudadanos de la UE ejercer el derecho al sufragio activo (votar), pero no pasivo (ser votados). Así, un londinense empadronado en Madrid podía votar en las elecciones municipales a candidatos españoles pero no presentarse él mismo a la alcaldía. La reforma de 1992 al añadir las palabras "y pasivo" al artículo 13.2 de la Constitución permitió esta posibilidad.

Fue ciertamente una reforma para crear más Europa. En los estrictos términos de la reforma constitucional, pues añadía derechos a todos los europeos pero además en la medida en que se estaban poniendo los mimbres de algo más grande. El trasfondo de Maastricht (con todos sus defectos) nos llevaba a una Europa más unida y más potente. Éramos conscientes de que la consecución de aquel tratado suponía un paso adelante para el continente. Fue esto lo que permitió la práctica unanimidad a la hora de plantear la reforma constitucional, que por aceptada y pacífica ha pasado desapercibida para la inmensa mayoría del pueblo español. 

El reciente anuncio por parte del Presidente del Gobierno de promover la reforma de le ley fundamental no ha sido ni tan pacífico ni tan desapercibido. En primer lugar porque la fijación de un techo de déficit para el Estado no es compartido por la mayoría del pueblo español ni por todos los economistas. Así, la ortodoxia alemana parece imponerse a nuestro país al máximo nivel posible, el constitucional. Los españoles hemos de felicitarnos de que una buena parte de los preceptos de nuestra Carta Magna se basen en la Ley Fundamental de Bonn (Constitución Alemana), pero no puedo dejar de expresar mis dudas sobre que la inclusión de esta disposición vaya a tener efectos positivos para nosotros. La opinión de la canciller alemana (europeísta cuando le interesa @Miguel Bardají Horno) tal vez no sea la más acorde con el sentir de la población española. No contenta con tener el BundesBanco Central Europeo a su control intenta que toda Europa baile a su son financiero. El carácter rígido del texto constitucional tal vez no sea la respuesta más adecuada a una crisis que estamos viendo es volátil y cambia rápidamente. Se argumenta que la reforma va a venir a dar estabilidad a los mercados y confianza a nuestros acreedores. Habiéndose criticado como se ha criticado a las agencias de calificación y la actuación de los especuladores en los mercados de deuda no podemos permitirnos como país modificar nuestra Constitución para darles confianza. En todo caso habrá que modificar el sistema de financiación del Estado, crear una agencia europea de calificación, crear eurobonos u otras opciones que personas más entendidas que yo en la materia estimen conveniente, en ningún caso rendir a los mercados el último reducto de la soberanía popular.     

En segundo lugar, la reforma abreviada de la Constitución, prevista para aquellos asuntos de menor importancia tiene entre sus características la ausencia de referéndum. Sin ser un enamorado de tales instrumentos habría que preguntarse si en el actual contexto la modificación constitucional debe limitarse a este tema y tiene el apoyo necesario para ser llevado a cabo por esta vía.

martes, 1 de marzo de 2011

Simulation game/ Jeu de simulation

Una de las asignaturas del máster es una simulación. Hemos recreado el procedimiento de codecisión (procedimiento legislativo ordinario en la UE) de un reglamento. En codecisión, entran en juego fundamentalmente el Consejo de la UE, que representa a los Estados Miembros y el Parlamento Europeo, que representa a los ciudadanos europeos. El reglamento en cuestión, es uno que se está redactando ahora sobre etiquetado de alimentos.
Cada alumno recibe una posición y tiene que representarla de la manera más fidedigna posible. Yo era un eurodiputado italiano del grupo de los Socialistas y Demócratas. Durante el proceso hubo que negociar con los otros eurodiputados y después con el Consejo hasta lograr un acuerdo sobre el reglamento.

Una de los aspectos más ilusionantes de la asignatura fue la posibilidad de viajar a la sede del Parlamento de Bruselas para realizar la primera lectura del proyecto en verdaderas salas del Parlemento. Estas son fotos de aquel día.